Samsung ha dado un paso que llevaba años insinuando: trasladar de verdad la filosofía Ultra a su familia de smartphones plegables.
El Galaxy Z Fold8 Ultra no se limita a cambiar el procesador y renovar el software, sino que mejora algunos de los puntos donde el Galaxy Z Fold7 todavía quedaba por detrás de los móviles tradicionales más ambiciosos.
Las novedades más importantes están en la pantalla interior, la cámara ultra gran angular, la batería, la velocidad de carga y el rendimiento sostenido. El nuevo modelo conserva las dimensiones y el peso del Fold7, pero integra una pantalla más nítida, 600 mAh adicionales y un sistema fotográfico mucho más completo.